¿QUIEN MATÓ A LUCIA WAGNER..?
Como olvidar ese maravilloso día en que conocí a mi Lucia Wagner. Fue como un amor a primera vista para mi, y pienso que para ella también.
Era verano en Inglaterra, con un calor abrazante y pocos lugares donde refugiarse.
Yo nací en Estados Unidos, pero siempre me identifique más con la cultura y forma de vida de Inglaterra, y es por este motivo que viajaba frecuentemente para allá. Cada vez que mi horario de trabajo me lo permitía tomaba un avión y partía.
Mucha gente opta por lugares paradisíacos del caribe, con bulla, fiestas y música pero para mi el mayor placer es leer un buen libro sentado en un café o una buena conversación con algún desconocido.
Con ella encontré todo eso y más. Fue un amor furtivo, rápido, de esos que te flechan el alma en un instante. De una intensidad que jamás había sentido. Vibrar juntos por las mismas cosas, casi como una sincronicidad divina que nos llevo de una cosa a la otra en tan corto tiempo.
Lucia vivía en Inglaterra y esa idiosincrasia la hacia mucho mas atractiva para mi. De una clase, fineza y delicadeza tan propia.
De buena familia, culta, y muy bella. Gozaba de amistades sanas y exceptuando un amigo en particular, todo me hacia sentir tranquilo. Apagaba sin buscarlo todas mis inseguridades de fracasos amorosos anteriores.
Recuerdo esa primera cita, fue maravillosa, llena de nerviosismo y ansiedad. Quería causarle una buena impresión. Me esmeré en todos los detalles posibles para que se sintiera bien, cómoda y a gusto conmigo.
Me sentía vulnerable, pero al mismo tiempo muy encantado con su belleza, educación y delicadeza. Una mezcla de características perfectas para mi. Mientras me hablaba no dejaba de mirarla, o mejor dicho, admirar tanta belleza en una sola persona.
Nunca había sentido algo así por nadie.
A partir de ese momento todo fue maravillo. Ella quería que conociera a su circulo cercano. Tenia pocos amigos, y uno en particular llamó mi atención por la cercanía. Era su mejor amigo decía ella. La acompañaba a todos lados y estaba presente no solo físicamente sino también en parte de nuestras conversaciones.
Se conocían y eran amigos desde niños. Si bien nunca paso nada entre ellos, me daba la sensación de que él no sentía lo mismo por ella.
Había algo raro en esa relación. Pienso que él sentía un interés mas allá de la amistad con ella, pero no era correspondido, ella lo veía solo como su gran amigo.
Cuando nos conocimos, no percibí nada extraño, pero con el pasar de los días note ese especial interés que él tenia hacia ella. Me daba la sensación de que no tenia vida propia al estar muy pendiente todo el tiempo de lo que ella hacia. La buscaba de forma rutinaria y casi incansable, mas ella, una mujer sólida, solo veía en eso una gran amistad.
Después de un tiempo me empezó a incomodar su reiterada presencia.
Con Lucia todo fue bello, fugaz e intenso, como un amor adolescente, que solo se empañaba por ese amigo, ese único amigo que yo sentía que intencionalmente traccionaba en mi contra. No tengo pruebas suficientes, mas mi interior me dice que fue él quien contribuyo a nuestro quiebre.
Sentí que no le caí bien desde el comienzo, y me lo demostraba con su silencio cada vez que compartíamos los tres.
Con el tiempo llegue a la convicción de que le gustaba Lucia tanto como a mi, pero lo disfrazaba en una amistad, ya que no era correspondido, y mi presencia amenazaba su vinculo con Lucia. Sentí que buscaba mantenerme lo mas lejos posible de ella. Celos sin duda, y de esos enfermizos a mi modo de ver. Eso me daba a entender con sus actos.
Lucia me confidenció en una oportunidad que él le había dicho que se alejara de mi, que yo era inestable, impredecible, casi un peligro como persona.
Mira la insensatez a la que recurrió por sentir que le había arrebatado a Lucia.
En otra oportunidad le dijo que no bebiera tanto para que se mantuviera sobria cuando estaba cerca de mi. Incluso tuvo la osadía de decir, delante mío, que si ella lo necesitaba, él estaría cerca para auxiliarla.
Lo que sentíamos Lucia y yo era tan intenso que termine por obviar sus arremetidas tratando de alejarme de ella.
Al final dio lo mismo, ya que el amor que Lucia y yo nos teníamos era único he inquebrantable. La amaba por sobre todas las cosas y ni él ni nadie podía intervenir en nuestra relación.
Lucia nunca me dijo que me amaba, mas yo lo sentía, no eran necesarias las palabras, aunque yo si se lo dije desde el primero momento que lo sentí.
Casi al finalizar ese maravilloso verano, todo se fue a negro. Hoy en día pienso que él tuvo mucho que ver en como terminaron las cosas.
Yo no iba a permitir que un tercero empañara todo ese amor que sentía por Lucia, y mucho menos iba a permitir que él se quedara con ella usando manipulaciones o confabulando en mi contra.
Lucia era para mi y yo para ella, no necesitábamos a nadie mas…
Durante aquella fiesta terminé a los golpes con él. Yo había bebido mucho y si bien tengo recuerdos vagos de lo que allí ocurrió, si puedo decir que solo respondí a uno mas de sus sarcasmos con un empujón.
Dijo que no dejaría a Lucia sola en el departamento junto a mi, que iría aunque yo no quisiera. Eso detono todo.
Cuando todo terminó me di cuenta que Lucia se había ido y sin dudarlo me fui a su departamento.
Todo termino muy mal ya que él me siguió hasta allá.
Los gritos fueron la antesala de todo. Lucia me miró directo a los ojos y me echó del departamento. Prefirió quedarse con el…
Voy a dejar mi historia hasta acá, debo volver a la celda.
Mi condena es perpetua por asesinato, ¿pero sabes?, Si me tocara elegir, lo volvería a hacer…
Si Lucia no es para mi, no es para nadie…
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